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LA
SOCIEDAD ECONOMICA DE AMIGOS DEL PAIS
EN COLOMBIA
"Debemos
advertir que el campo de actividades de la Sociedad
no estn manera alguna limitado a los asuntos
econos y fiscales. Su nombre de Sociedad Econa
de vieja raigambre hista, no significa, pues,
que hayamos de confinarnos a ese terreno, como
no se confinaron a las viejas Sociedades Econas
espas de los tiempos de Carlos III, que
nos han servido de antecedente y de modelo."
Esto dijo en el discurso de inauguración
de la Sociedad Económica de Amigos del
País el 19 de octubre de 1956 su fundador
Dr. Carlos Lleras Restrepo.
Fundadores:
Carlos
Lleras Restrepo, Jaime Samper Ortega, LuGuillermo
Echeverri Abad, varo Campo Posada, Jaime Tob Villegas, Aurelio Camacho Rueda, varo Uribe
Rueda, Pedro G Valderrama, Jorge GaitDurán,
Jaime Posada D, Miguel Fadul Chalela, Oscar
G Villegas, Abdspinosa Valderrama, Enrique
Pesa Camargo, Carlos Moreno Mejía,
Enrique Chavez García, Nestor Hernando
Parra, Fernando Serpa Florez, Fabio Lozano Simonelli,
Diego Uribe Vargas, Francisco Zuleta Holgu
Pablo Samper García, Emilio Urrea Delgado,
Jacobo Pz Escobar, Hor Charry Samper, Jorge
Mez Munr, Guillermo Ponce de Levaro
GarcHerrera; Jorge GaitCort Francisco
Lozano Valcel. Fueron los fundadores que suscribieron
el acta firmada en casa del Dr. Lleras Restrepo
el 19 de octubre de 1956.
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Inauguracio:p>
Palabras
pronunciadas
por el doctor Carlos Lleras Restrepo en el acto
de inauguración de la sede de la Sociedad
Económica de Amigos del País:
Ses y ses;
El
comitrovisional de organizacie la Sociedad
Econa de Amigos del Patiene el placer de
abrir hoy, para el servicio de la sociedad, esta
casa, que seru sede central y desde la cual
el esptu que nos ha congregado debe irradiar
hacia las otras ciudades de la repa y hacia
las zonas rurales porque es nuestra intenci la de hacer de este movimiento, que nace en forma
tan modesta y discreta una gran comente vivificadora
del sentimiento po en todo el territorio
de Colombia.
El Estudio de los problemas pos
Podemos
resumir nuestro propo en unas pocas palabras:
La Sociedad Econa de Amigos del Pase ha
constituido para cumplir con el deber y para ejercitar
el derecho de intervenir en las grandes cuestiones
pas. Sentimos nosotros que al lado de las
obligaciones que nos incumben como personas privadas
con respecto a nuestros disclos universitarios,
a nuestros clientes profesionales y al manejo
de nuestros negocios, tenemos otras de un carer
superior que debemos atender en nuestro carer
de miembros de una sociedad y de ciudadanos de
la repa. Nada nos puede relevar de esas obligaciones.
Que nacen de nuestra propia posicin el
pay no podemos ni debemos alegar para eximimos
de su cumplimiento ninguna clase de dificultades.
No es legmo encasillarse en los reductos del
egoo y trabajar spara el provecho personal,
por que pueda ser la actividad de cada uno,
desconociendo que la solidaridad
social y la relativa preeminencia de que
gozamos por nuestros estudios, nuestra fortuna
o nuestras vinculaciones nos sen el deber
de velar, en la medida de nuestra fuerza, porque
los problemas pos sean debidamente estudiados
y solucionados con acierto y porque la acci colectiva se ejercite con el mayor grado de beneficio
para todos nuestros compatriotas, especialmente
para aquellos colocados hoy en las mprecarias
condiciones desde el punto de vista del bienestar
econo, de la cultura general y de la preparaci tica.
Y
asomo reconocemos que existen obligaciones
pas, imperativas para todos nosotros, reclamamos
el derecho de intervenir en los problemas colectivos,
derecho inherente a nuestra condicie
ciudadanos y al cual no podemos renunciar voluntariamente.
Ese derecho forma parte de aquel otro superior
que tiene todo pueblo a gobernarse a sismo,
y no simplemente a que lo gobiernen; y es un derecho
natural, consagrado adempor la constituci de la repa.
Pero
creemos firmemente que, dada la infinita complejidad
de los problemas contemporos, una intervenci eficaz tiene que estar precedida de estudios metos,
de ansis cuidadosos que aprovechen la tica
moderna con un criterio de completa objetividad,
sin perjuicios de ninguna clase. Deseamos examinar
detalladamente la realidad nacional y buscar para
las cuestiones que a plantea soluciones a la
vez cientcas y pricas. La discusie las
cuestiones pas suele tropezar en Colombia
con dos graves escollos: de un lado esta tendencia
a formular programas derivados de cuestiones aprioricas,
de puras ideas abstractas; de otro, la creencia
de que para abocar la solucie los mgraves
problemas, para manejar los mdelicados mecanismos
de la vida social y de la econom no se necesita
una previa preparaciientca, que basta poder
mandar y tener alguna dosis de sentido com Ase puede oscilar entre la aplicacitropellada
de algunas ideas generales y el empirismo incompetente.
La colectividad paga el precio, y con ella lo
pagamos todos los colombianos en nuestra sumisa
calidad de contribuyentes. Por eso, renunciando
a proclamar en las clulas sintcas de programas
redactados en unas pocas horas todo un catgo
de soluciones para los problemas pos,
queremos que las orientaciones vayan surgiendo
naturalmente, y en cada ramo, de un estudio a
fondo, adelantado por especialistas con vista
en los hechos y en las cifras que los traducen,
con la ayuda de investigaciones especiales, y
utilizando en la medida de nuestros conocimientos
el progreso alcanzado contemporamente en las
ciencias naturales y en las sociales y polcas.
En otras palabras, nuestro intento responde al deseo de poner al servicio del progreso nacional en sus distintos nes los principios, mdos y sistemas de trabajo que nos ofrecen la ciencia y la prica de las naciones mavanzadas, ajustolas a la realidad de la economy de la estructura social colombiana.
La Opiniacional
Es
necesario, empero, advertir que no estamos constituyendo
una academia o un conjunto de academias. El objeto
principal de la Sociedad Econa de Amigos del
Paes el de contribuir a formar una real opini pa, capaz de ejercer positiva influencia
sobre la conduccie la vida colectiva. Por
eso intentaremos difundir conclusiones concretas
sobre los principales problemas pos
para tratar de obtener la adhesi el apoyo
de la gran masa ciudadana. Adhesi apoyo que
aspiramos a conquistar por la objetividad, buen
juicio y valor intreco de las soluciones que
ofrezcamos y no por el simple acatamiento ciego
al prestigio de las personas o a los motes polcos.
Es
claro que a bda del apoyo de la opini pa tiene que ir acompa de una amplia
labor de difusiultural que siente las bases
de conocimiento necesarias. Asos preocuparemos
porque, al travde publicaciones perias
u ocasionales, de conferencias y de discusiones
en mesa redonda, se extiendan a culos cada
vez mamplios ciertos conceptos cientcos
fundamentales, el conocimiento de cifras y hechos
ataros a la realidad colombiana y los datos
referentes a la manera como en otros pas se
ha dado soluci problemas similares a los que
aqufrontamos.
Debemos
advertir que el campo de actividades de la Sociedad
no estn manera alguna limitado a los asuntos
econos y fiscales. Su nombre de Sociedad Econshy;ca,
de vieja raigambre hista, no significa, pues,
que hayamos de confiamos a este terreno,
como no se confinaron a las viejas sociedades
econas espas de los tiempos de Carlos
III, que nos han servido de antecedente y de modelo.
Aspiramos tambia estudiar, en los diversos
comitticos en que se han distribuido los
miembros de la Sociedad, problemas de carer
jurco; de higiene y de asistencia pa;
de urbanismo y v de comunicacide educaci
arte y cultura en general. Es decir, no queremos
que sea extra las actividades de la Sociedad
ninguna de las grandes cuestiones nacionales.
Por lo dem nuestros trabajos cumplirla utilma
funcie hacer entrar en contacto a especialistas
de muy diversas ramas cuya colaboracis indispensable
para poder estudiar a fondo los aspectos muy complejos
que presentan ciertos problemas, asomo para
facilitar a todos los miembros el conocimiento
de asuntos que no pertenecen a sus respectivas
especialidades pero sobre los cuales es necesario
que toda persona que aspire a influir en la vida
pa nacional tenga un mmum de informaciones
y de conceptos precisos.
El Contacto de las Generaciones
Otro
de los propos de la Sociedad es el de poner
en contacto a miembros de las distintas generaciones,
facilitoles el mutuo conocimiento y doles
oportunidad para un intercambio de ideas que no
es siempre fl en las condiciones actuales del
pa Yo serfectamente que existen entre la
juventud colombiana numerosas personas que han
hecho estudios de la mayor seriedad, aqu en
grandes centros universitarios extranjeros, tan
capaces como los que pertenecemos a anteriores
generaciones y por algunos aspectos mcapaces.
Pero les estfaltando oportunidades para que
el palas conozca y no tienen ante sbierto
el campo que fue flmente accesible para nosotros.
Pueden avanzar con to, como lo esthaciendo,
en el sector privado; pero no tienen ocasie
manejar las cuestiones pas ni de aprovechar
en estas la experiencia de quienes las han manejado.
De otro lado, creo que existe tambientre la
juventud bastante desconocimiento del personal
de las generaciones anteriores y que una tendencia,
que es en cierta forma natural, la lleva a menospreciar
un poco lo que as valen en el terreno cientco
e intelectual. De un contacto mestrecho formado
en las labores comunes, sbeneficios pueden
resultar para todos. Quienes hemos recorrido ya
buena parte de la vida tenemos que aspirar primordialmente
a que la generaciue ha de recoger el fruto
de nuestros esfuerzos, enmendar nuestros yerros
y sobreponerse a la fuerza del destino que torci nuestro propio rumbo y crendiciones tan adversas
para quienes llegaron despude nosotros, vea
facilitada su proba tarea por la cabal comprensi que demos a sus formas de pensar y de sentir y
por la desinteresada cooperaciue les prestemos.
Asomo tambitenemos derecho a esperar que
las nuevas promociones ocupen en las filas de
servicio de la repa los claros cada vez m
frecuentes que va abriendo la muerte, con coraje
y con fe, animadas por la noble ambicie superamos
y con la clara conciencia de que la mejor manera
de lograrlo es la de recoger y purificar todo
lo que de bueno ofrece el pasado, y construir
sobre en una labor positiva y fecunda que
ciertamente no puede ser substituida ni con el
escepticismo desenga ni con actitudes iconoclastas.
La tan nombrada lucha de las generaciones es algo
que para mi no tiene sentido y con respecto a
la cual la realidad colombiana no ofrece prueba
alguna. Si algntoma hubo de que se produjera,
borrado quedrque la comversidad nos est indicando bien claramente la necesidad de trabajar
unidos, los que ya vamos bajando por la pendiente
inevitable de la decadencia vital pero que a sentimos aguda y hondamente nuestras obligaciones
para con el pa y los que a mayor grado
que nosotros tienen esas obligaciones porque cuentan
con la frescura intelectual de la juventud y no
han soportado todavla fatiga de largos a
de trabajo y de esfuerzo. Es necesario que todos
facilitemos el natural relevo, contribuyendo los
unos a abrir el campo a las nuevas generaciones,
aceptando los otros que les ha llegado la hora
de asumir responsabilidades y deberes que van
mallel radio de su simple actividad privada.
Los Intelectuales y el Pueblo
Y
queremos tambique las clases intelectuales
busquen un estrecho contacto
con el pueblo colombiano, tanto en el sector
urbano como en el rural. Es absurdo que se deje
ahondar el abismo de ignorancia y desconocimiento
que existe entre los diversos sectores sociales
Qu vamos a hacer encerrados en nuestras torres de
marfil, mientras afuera se producen las mradicales
transformaciones? Se
puede acaso trabajar ente por un pueblo cuyas
necesidades apenas si son burdamente conocidas,
cuyos modos de sentir y de pensar y cuyas reacciones
ante los hechos diarios no nos cuidamos de indagar
con afecto y comprensiSi aspiramos a interpretar
las necesidades y aspiraciones de la gran masa
de nuestros compatriotas, lo primero es multiplicar
los contactos personales con los centros urbanos
y campesinos, hacer indagaciones directas, apreciar
sobre el terreno las condiciones de vida y o
de los propios labios del pueblo la expresi de sus deseos o inquietudes. Y esa necesidad es
especialmente grande para la juventud. Al fin
y al cabo la vida polca nos ofrecinosotros
mles ocasiones de convivir con la masa, de
crear en el seno de ella amistades y conocimientos,
de oa directamente. Los jes tienen que
buscar y hallar caminos que reemplacen los que
hoy les estcerrados. Y tienen que entender
que para dirigir a un pueblo no basta la ciencia
que nos enselos libros ni la experiencia que
se puede adquirir dentro de los culos restringidos
en que ordinariamente tienen que moverse. Es indispensable
que conozcan mdirectamente al pueblo y que
e los conozca como a desinteresados y leales
servidores suyos. Por otro lado, si como yo lo
creo, para hacer en el pauna gran transformaci
que eleve su nivel de vida y el de su cultura
es necesario aprovechar el esfuerzo de todos,
realizar una movilizacieneral de voluntades
y de entusiasmos. A la clase intelectual le corresponde
inyectar en el alma popular el virus de esa noble
ambiciy educarla para que colabore a su realizaci
Si del pueblo ha salido esa minorque nosotros
formamos, porque hemos contado con especiales
ventajas u oportunidades afortunadas, lo justo
y lo es que volvamos a ese mismo pueblo para
hacerla partpe de los que nos fue dable recoger
en las esferas superiores de la vida nacional.
Esta Sociedad Econa de Amigos del Paaspira
a fomentar en las clases intelectuales un sentimiento
firme de sus deberes para con el pueblo colombiano
y una fraternidad creciente con la gran masa de
nuestros compatriotas a quienes tenemos la obligaci de servir con desintery
constancia.
En
el acta de fundación se establecen las
bases de la organización:
La
asociación se constituye con el objeto
de que sus miembros puedan colaborar más
eficazmente en el progreso económico, social,
político y cultural del pueblo colombiano
por medio de:
A)
El estudio sistemco de los problemas nacionales,
de los esfuerzos que se realizan para solucionarlos
y de los cambios que pudiera ser conveniente introducir
a las orientaciones actuales.
B)
La formacie una opinia que tenga
mdefinida y clara conciencia acerca de la naturaleza
de aquellos problemas y de sus posibles soluciones
C)
El establecimiento
de una constante vinculación entre los
intelectuales, los hombres de empresa, la juventud
universitaria y los asalariados, para fomentar
el mutuo conocimiento, afianzar sus lazos de solidaridad
y desarrollar campañas de educación
y organización cuya conveniencia resulte
de los estudios proyectados y de la situación
nacional.
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